Rayadas frecuentes inundan mi mente,
cuando el presente se siente pasado al instante.
El instinto se pierde si no es importante.
Dejame que cante antes
de que el odio me agobie, oye
y si pienso que olvidarte,
sera muy duro cuando folle
con otra y no sea tu cara
la que vea tras esa marea
de ideas y creas
en un dios inexistente.
Insisteme si te niego un beso.
Lo siento si alguna vez llegue a ser un obseso
de eso, a lo que llaman amor,
si ceso mi locura
y pienso, ¿cuanto queda? o ¿cuanto dura?
cuando el presente se siente pasado al instante.
El instinto se pierde si no es importante.
Dejame que cante antes
de que el odio me agobie, oye
y si pienso que olvidarte,
sera muy duro cuando folle
con otra y no sea tu cara
la que vea tras esa marea
de ideas y creas
en un dios inexistente.
Insisteme si te niego un beso.
Lo siento si alguna vez llegue a ser un obseso
de eso, a lo que llaman amor,
si ceso mi locura
y pienso, ¿cuanto queda? o ¿cuanto dura?
Si la amargura puede conmigo
será que soy su enemigo
y mido mis palabras cuando me efrento a ella.
Yo sigo en mi epopeya
que no llega a su fin,
soy el arlequin
que sin maldad ninguna
se siente solo
y solo habla con la luna.
La oscuridad me llena
en esta soledad que me abruma,
cojo el papel y la pluma
y dejo caer la tinta.
Intento cambiar la vida,
que sea distinta.
será que soy su enemigo
y mido mis palabras cuando me efrento a ella.
Yo sigo en mi epopeya
que no llega a su fin,
soy el arlequin
que sin maldad ninguna
se siente solo
y solo habla con la luna.
La oscuridad me llena
en esta soledad que me abruma,
cojo el papel y la pluma
y dejo caer la tinta.
Intento cambiar la vida,
que sea distinta.

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